7/12/16

Sobrepeso y obesidad: más allá de una cuestión estética

Sobrepeso y obesidad: más allá de una cuestión estética

Estudios realizados por una investigadora mexicana, sugieren que las personas de este país tienen problemas para identificar si tienen un problema de peso y a partir de ahí, reconocer que no se trata únicamente de un problema de imagen sino que afecta de múltiples formas la salud.

sinembargo.mx

La obesidad ha sido catalogada como una enfermedad crónica y compleja que tiene muchas causas, “si una persona no percibe su peso e imagen corporal de la manera adecuada y no identifica correctamente que tiene un problema de sobrepeso u obesidad, difícilmente pedirá ayuda y hará algo al respecto”, dijo la doctora Martha Kaufer Horwitz, investigadora de la Clínica de Obesidad y Trastornos de la Conducta Alimentaria del Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición Salvador Zubirán (INCMNSZ).

Esta condición es causada fundamentalmente por un desequilibrio energético entre las calorías que se consumen y las que se gastan, por lo que especialistas han considerado como primordial que la población tome conciencia de la importancia que tiene atender este padecimiento para evitar enfermedades secundarias que perjudiquen el estado de salud.

La doctora Martha Kaufer Horwitz, quien es miembro nivel II del Sistema Nacional de Investigadores (SNI) y actualmente tiene en circulación el libro para profesionales de la salud Nutriología médica en su cuarta edición, explicó para la Agencia Informativa Conacyt la importancia de percibir correctamente el problema de sobrepeso y obesidad para tener un tratamiento adecuado, así como los beneficios que proporciona atenderse a tiempo.


LA PERCEPCIÓN CORRECTA

Investigadores alrededor del mundo consideran que la percepción de la imagen corporal está compuesta por diversos elementos que van desde lo perceptual, como el tamaño, peso y forma del cuerpo, lo cognitivo- afectivo, determinado por las emociones o actitudes dirigidas al cuerpo, hasta el elemento conductual que se determina por las acciones tomadas a partir de los elementos anteriores.

En algunos estudios comparativos en los que la doctora Kaufer Horwitz participó en colaboración con la Universidad de California, en Berkeley, sobre mujeres con sobrepeso y obesidad de origen mexicano en Estados Unidos y mujeres de México, pudieron detectar que las mujeres de origen mexicano en Estados Unidos tienen una mejor identificación del problema en cuestión que las mujeres en México, y uno de los factores determinantes fue la opinión de un profesional de la salud en el diagnóstico.


Por medio de una autopercepción correcta del peso corporal se pueden implementar acciones que beneficien a la persona en el combate o prevención de comorbilidades, es decir, enfermedades secundarias que surgen como consecuencia de un diagnóstico tardío.


¿ESTÁN LOS MÉDICOS PREPARADOS?

Los programas de educación médica, y particularmente los de especialidades médicas, tienen poco contenido de nutrición y de las enfermedades relacionadas como la obesidad, “revisando la literatura internacional se puede ver que a nivel global hay una escasa preparación profesional para orientar a los pacientes que padecen de sobrepeso y obesidad”, comentó Kaufer Horwitz.

Se considera que ante esta situación existe un doble dilema en el que, por un lado, se necesita la capacitación adecuada de un profesional de la salud que diga al paciente que tiene un problema y, por otro lado, no considerar relevante la condición de la persona y enfocarse en otros aspectos patológicos.

“Si yo como médico digo: ‘señor, señora, usted tiene un problema de obesidad’, la persona me dirá, ‘bueno doctor, dígame qué puedo hacer’. Entonces el médico no se sentirá capacitado para orientar y mejor ni le dice”, lo que la especialista considera como un verdadero problema, pues se impide una evaluación completa y tratamiento adecuado para mejorar la condición del paciente.


ENTRE LA SALUD Y LA ESTÉTICA

Para la doctora Kaufer Horwitz, percibir correctamente el peso es importante para hacer algo al respecto en caso de tener algún problema ya que va más allá de la cuestión estética, “la población está más consciente que la obesidad es un problema que va más allá de la estética, tienen que hacer algo por su salud”.

Cuando el problema de obesidad está presente, se asocia con una serie de otras enfermedades no transmisibles que son crónicas y en su mayoría incurables como las cardiovasculares, diabetes, hipertensión arterial, trastornos locomotores como la osteoartritis y algunos cánceres, lo que ocasiona discapacidad y muerte prematura en algunos casos.

Todas estas enfermedades, producto de un diagnóstico y tratamiento tardío de sobrepeso y obesidad, generan costos económicos al paciente, familiares y sociedad, ya que requieren del uso constante de medicamentos y múltiples consultas que a largo plazo terminan afectando la situación financiera de la familia.

La obesidad es consecuencia de una mala nutrición por exceso de energía consumida y también puede estar acompañada de deficiencias nutricionales, “que una persona tenga exceso de peso no lo libera de tener deficiencias de vitaminas y nutrimentos inorgánicos, pero no necesariamente tiene otras deficiencias por el simple hecho de tener obesidad”.

La autopercepción del peso corporal de las personas con sobrepeso u obesidad es indispensable para un adecuado tratamiento, aunque la mayoría que tiene este padecimiento y no presenta síntomas, molestias o enfermedades subsecuentes, provoca que no cambien sus hábitos de alimentación, a diferencia de aquellos que ya manifiestan molestias y hacen que el exceso de peso sea percibido como un problema de salud, y la intervención adecuada de los profesionales de la salud se verá respaldada por cómo perciben los pacientes las causas de su padecimiento.

A nivel familiar, las creencias, hábitos y costumbres alimentarias originadas desde la infancia influirá en la percepción del exceso de peso del individuo afectado y, por consecuencia, intervendrá en su reducción a través de estrategias de apoyo integral que involucren no solo tratamiento clínico sino métodos que incluyan las percepciones de las personas en los contextos culturales y sociales específicos.

“Creo que es muy importante esto más que para la percepción del peso, para prevenir la obesidad. Para afianzar hábitos de alimentación y estilos de vida saludables desde la infancia y que prevengan que la obesidad se desarrolle”, consideró la especialista.

27/11/16

Estudio prueba que las personas desarrollan adicción a la comida [27-11-16]

Estudio prueba que las personas desarrollan adicción a la comida

En algunas personas los alimentos generan placer y reducen capacidad de controlar cuanto comen.


Uno de los trastornos alimenticios más conocidos es la bulimia, en el cual las personas comen grandes cantidades de alimentos, pero luego tratan de revertir la ingesta induciéndose el vómito o tomando laxantes. Sin embargo, existe otro tipo de trastorno, en el cual las personas sólo comen sin control, el cual sufre entre un 25% y un 50% de las personas con sobrepeso que consultan por alteraciones en su conducta alimenticia. Aunque no está tipificado como tal, el fenómeno ya es conocido como adicción a los alimentos.

Un nuevo estudio de la Universidad de Yale constató que las personas que padecen esta conducta experimentan una mayor activación en ciertas zonas del cerebro, similar a la que se produce con el consumo de drogas. En la investigación, publicada en la revista Archives of General Psychiatry, participaron 48 mujeres jóvenes, con distinto peso, a quienes se les dio a comer un batido de leche con sabor a chocolate, al mismo tiempo que se les tomó imágenes de sus cerebros con resonancia magnética funcional.

Los investigadores encontraron que ante la expectativa de ingerir este alimento, las participantes con tendencia a comer sin control exhibieron una mayor activación de la corteza cingulada anterior, la corteza medial orbitofrontal y la amígdala. La dos primeras áreas participan en la regulación de la motivación, mientras la amígdala es encargada de formar recuerdos de los estímulos. Ashley Gerhardt, autora del estudio, explica a La Tercera que su activación está asociada a la liberación de dopamina, la cual genera una sensación placentera.

Asimismo, durante el consumo del batido, estas participantes mostraron una mayor activación de la corteza prefrontal dorsolateral, encargada de controlar las conductas inhibitorias, y del núcleo caudado. "Observamos un patrón de desinhibición, lo cual sugiere que, como un trago en un alcohólico, un sorbo de milkshake en un adicto a la comida puede resultar en una pérdida de control", dice Gerhardt. Esa pérdida de control sería la que conduce a estas personas a comer sin poder parar.

Marcela Altayó, siquiatra de la unidad de trastornos de alimentación de la Red de Salud UC, explica que en las personas que comen de forma compulsiva la sensación de placer que se produce antes de ingerir un alimento es asociada mentalmente con un reflejo positivo, aun cuando la conducta sea dañina. Esto lleva a las personas a repetir la conducta y convierte en algo habitual el comer sin control.

26/11/16

¿Cuánto inciden las papas fritas en el sobrepeso? [26-11-16]

¿Cuánto inciden las papas fritas en el sobrepeso?

Un estudio indagó durante 20 años acerca de la relación entre el peso de una persona y sus hábitos. Sepa cuáles son los alimentos y las actividades que favorecen la obesidad

La culpa es de las papas fritas. Son el mayor demonio detrás de ese par de kilos de más que afectan cada año a muchos, de acuerdo con un estudio sobre la dieta. Más que las bebidas gaseosas, las golosinas y el helado. Y la razón es, en parte, ese viejo cliché de la publicidad: no se puede comer sólo una.

"Son muy sabrosas y tienen una textura muy buena. Las personas no suelen comer una o dos papas. Se comen un paquete entero", dijo el médico experto en obesidad F. Xavier Pi-Sunyer, del hospital St. Luke's-Roosevelt de Nueva York.

Lo que comemos y cuánto comemos tiene mucho más impacto que el ejercicio y la mayoría de los otros hábitos con respecto al aumento de peso en el largo plazo, de acuerdo con el estudio realizado por científicos de la Universidad de Harvard. Es el vistazo más completo hasta ahora sobre el efecto de alimentos particulares y las decisiones de estilo de vida como el tiempo de sueño y dejar de fumar.

Los resultados se encuentran en la edición del jueves del New England Journal of Medicine.

Los problemas de peso son una epidemia.
Dos tercios de los adultos estadounidenses tienen sobrepeso o son obesos. La obesidad infantil se ha triplicado en las últimas tres décadas. Los kilos con frecuencia se acumulan gradualmente durante décadas, y muchas personas luchan contra el aumento de peso sin darse cuenta de qué lo está causando.

El nuevo estudio señala que la elección de alimentos es la clave. El mensaje: comer más frutas, verduras, granos integrales y nueces, y reducir el consumo de papas, carnes rojas, dulces y refrescos.

"No hay una varita mágica para controlar el peso", dijo uno de los jefes del estudio, el doctor Frank Hu. "La dieta y el ejercicio son importantes para prevenir el aumento de peso, pero la dieta desempeña claramente un papel más importante".

Los médicos analizaron los cambios en los hábitos de dieta y estilo de vida de 120.877 personas a través de tres estudios médicos de larga duración. Todos eran profesionales de la salud y no eran obesos al comienzo. Su peso se midió cada cuatro años durante dos décadas, y ellos detallaron su dieta en cuestionarios. En promedio, los participantes aumentaron cerca de ocho kilos durante el período de 20 años.

Para cada período de cuatro años, la elección de alimentos contribuyó con cerca de 2 kilos. El ejercicio, para los que lo practicaron, rebajó menos de un kilo.

Las papas fritas fueron el mayor culpable de los aumentos. Cada dosis diaria de 28 gramos (unas 15 papas fritas y 160 calorías) lleva a un repunte de 0,77 kilos en un lapso de cuatro años. Eso es en comparación con golosinas y postres, que añadieron 0,19 kilos (0,41 libras).

En el caso de otros tipos de papas que no son precisamente papas fritas de paquete, el aumento fue de 0,58 kilos (1,28 libras). En ese grupo, las papas a la francesa fueron peores para la cintura que las papas hervidas, horneadas o en puré. Esto se debe a que una porción de papas a la francesa grande contiene entre 500 y 600 calorías, mientras que una porción de papa horneada contiene 280 calorías.

Las bebidas gaseosas agregan medio kilo cada cuatro años.
Comer más frutas y verduras y otros alimentos sin procesar llevaron a un menor aumento de peso, probablemente debido a que son ricos en fibra y hacen que la gente se sienta más llena.

Para cada período de cuatro años, estos factores tuvieron los siguientes efectos en el peso:

- Una bebida alcohólica al día, un aumento de 0,19 kilos.

- Ver una hora de televisión al día, un aumento de 0,14 kilos.

- Haber dejado de fumar recientemente, un aumento de 2,27 kilos.

- Las personas que dormían más o menos de entre seis y ocho horas por noche aumentaron más de peso.

25/11/16

Su receta para una temporada de fiestas saludable y deliciosa

Su receta para una temporada de fiestas saludable y deliciosa

Las frutas, las verduras y las porciones razonables son clave, según los expertos

healthfinder.gov

Las fiestas pueden convertirse en un banquete sin fin, pero los expertos dicen que es posible mantener los hábitos de alimentación saludables en las celebraciones.

"Es importante no ver los eventos festivos como si fueran una situación en la que se tenga que comer todo lo que se pueda. Escuche a su cuerpo. Sírvase unas porciones más pequeñas y solamente repita si todavía está hambriento. No tenga la intención de comer de todo lo que haya en la mesa, y en lugar de eso sírvase su comida favorita", sugirieron Jessica Caricato y Jackie Goulet, del Centro Tisch de Alimentos, Educación y Política del Colegio de Profesores de la Universidad de Columbia, en la ciudad de Nueva York.

Caricato y Goulet ofrecieron más consejos:

Si usted es el anfitrión, ofrecer platos con fruta y verdura es algo que muchos de sus invitados agradecerán. Si usted es el invitado, lleve uno de sus platos de verdura favoritos para que todo el mundo lo disfrute. Reemplazar los acompañamientos de verduras más pesados por unos hechos ligeramente al vapor es algo que tanto su cuerpo como sus familiares le agradecerán, dijeron en un comunicado de prensa de la universidad.

Con respecto a los entrantes, piense en una ensalada sin picatostes con un aderezo de vinagreta. La sopa también es una buena opción, pero hágala ligera: en lugar de servir una crema, use un caldo de pollo o de verduras, o un puré de verduras como base.

Tenga cuidado también con los platos de acompañamiento. "Retire la grasa de los jugos y las salsas antes de servirlos. Enfríelos un poco, lo que hará que la grasa flote en la parte de arriba y se solidifique. Mejore la salsa de arándanos con unos trozos de pera fresca", una fruta que es naturalmente dulce, aconsejaron Caricato y Goulet. De ese modo no necesita añadir tanto azúcar a la receta, añadió.

Para un postre sano, combine una taza de granos de avena, una cucharada grande de azúcar moreno y harina de trigo integral, una pizca saludable de canela para crear un crumble para el relleno de su pastel favorito.

Las bebidas alcohólicas tienen muchas calorías. Si bebe, hágalo en moderación y alterne las bebidas alcohólicas y las no alcohólicas.

Y no se olvide de tener tiempo para hacer ejercicio. No solamente le ayudará a controlar el peso, también le ayudará a suavizar el estrés de las fiestas.

Desayunos sanos y light ¡disfruta cuidándote! [25-11-16]

Desayunos sanos y light ¡disfruta cuidándote!

Un desayuno variado y completo es la fórmula perfecta para resistir las numerosas horas de trabajo en la oficina y en casa. Aunque estés a dieta y quieras cuidarte, no dejes de desayunar. El ayuno es el peor enemigo de las dietas y de nuestro cuerpo en general.
Además, no tienes excusa. Tu desayuno puede ser dulce o salado, caliente o frío, exótico o clásico… tienes numerosas posibilidades y no dudes en que te ayudará a empezar bien el día. Elige la opción que más te guste, o prueba cada día una nueva. Aquí te detallamos sólo algunas ideas para un desayuno saludable y light:

1ª OPCIÓN


- 2 piezas de fruta (pera y mandarina)
- Un vaso de leche desnatada con cereales

2ª OPCIÓN

- Zumo de naranja
- Café con leche desnatada
- 3 galletas integrales

3ª OPCIÓN

- Zumo de naranja
- Infusión
- Una rebanada de pan integral con mermelada Light

4ª OPCIÓN

- Zumo de pomelo
- Tostadas con queso Light
- Yogurt desnatado

5ª OPCIÓN

- Batido de frutas (pera, manzana, naranja)
- Yogurt bebible desnatado
- Pan de molde integral con una loncha de pavo

Como excepción, algún día puedes preparar tú misma un pastel casero con leche desnatada y edulcorante en lugar de azúcar. Mientras no se convierta en una costumbre, puedes tener estos pequeños caprichos de vez en cuando. Con toda la energía que consumes a lo largo del día, antes de acostarte por la noche ya habrás quemado las calorías.

Por otro lado, además de elegir bien los ingredientes para el desayuno, tendrás que buscar un ambiente relajado donde tomarlo. Prepara la mesa, y siéntate a desayunar. Puedes aprovechar para leer los periódicos, tu revista favorita, escuchar la radio, música… No sólo estarás cargándote de energía para el resto del día, también disfrutando de un momento único, sólo para ti.

Como ves, para disfrutar de un desayuno saludable, hace falta tiempo. Por eso, adelanta la hora en la que suena tu despertador y levántate con ganas pensando en qué desayuno te prepararás cada día. Después de un largo descanso nocturno, un buen desayuno es la fórmula para empezar el día de forma positiva.

24/11/16

El riesgo de muerte es cinco veces mayor en las personas obesas que fuman [24-11-16]

El riesgo de muerte es cinco veces mayor en las personas obesas que fuman, según un estudio estadounidense

Las personas que son obesas y fuman tienen un riesgo de mortalidad entre 3,5 y 5 veces superior a aquellas con peso normal y no fumadoras, según un estudio del Instituto Nacional del Cáncer de EE.UU. Este trabajo también concluye que ser fumador constituye un factor de riesgo más fuerte en relación a la muerte por cáncer que el hecho de padecer obesidad.

Los autores del estudio, publicado en la revista "American Journal of Preventive Medicine", recogieron los datos de más de 80.000 técnicos radiólogos en activo y retirados de entre 22 y 92 años que completaron un autocuestionario en el periodo comprendido entre 1983 y 1989. Los participantes fueron seguidos hasta 2002, fecha hasta la que se registró el número de decesos.

El cuestionario recogía información como la fecha de nacimiento, altura, peso y conducta tabáquica. El Índice de Masa Corporal (IMC) de los participantes se calculó a partir de su peso y altura. Un IMC de entre 30 y 34,9 puntos se consideraba obesidad y más de 35, obesidad grave.

Las conductas de tabaquismo se clasificaron según su duración, intensidad y situación actual. Los investigadores analizaron una medida que incluía tanto los cigarrillos fumados por día como la duración del hábito. Descubrieron que, en general, el tabaquismo, o "paquetes por año", estaba asociado a un mayor riesgo de mortalidad.

Tanto en hombres como en mujeres, el riesgo de muerte debido a una enfermedad circulatorio aumentó al elevarse el IMC. En los participantes obesos y fumadores, este riesgo aumentaba hasta 11 veces en el caso de tener menos de 65 años, en comparación con los participantes de peso normal que nunca habían fumado.

23/11/16

Opte por la comida saludable esta temporada de fiestas

Opte por la comida saludable esta temporada de fiestas

Saque los alimentos saludables y mantenga los no saludables fuera de la vista, aconsejan los nutricionistas

healthfinder.gov

Incluso las mejores intenciones de optar por la comida saludable durante el periodo festivo pueden venirse abajo, advierte la Asociación Americana del Corazón (American Heart Association).

Comer una dieta que consista en fruta, verdura, proteína magra y granos saludables es uno de los modos más importantes de reducir el riesgo de enfermedad cardiaca y accidente cerebrovascular, apunta la asociación.

Afortunadamente, hay modos de evitar los momentos de debilidad al comer o al salir a alguna reunión, dijo Rachel Johnson, profesora de nutrición en la Universidad de Vermont y ex presidenta del comité de nutrición de la asociación.

Cuando coma en un restaurante, el primer paso es mirar al menú negándose a ver ciertas cosas.

"Ni siquiera se permita mirar en la sección [no saludable] del menú", aconsejó Johnson en un comunicado de prensa de la asociación. Es mucho más fácil pedir una ensalada cuando las opciones del menú llenas de grasa y calorías están descartadas, añadió.

En casa, también es importante anticipar las ansias de comer alimentos no saludables. Muchas personas comen refrigerios no saludables cuando se relajan después de cenar, dijo Johnson. En lugar de ceder a esas ansias, dé un paseo o llame a un amigo por teléfono, sugirió.

También es una buena idea planear por adelantado y adelantarse a las tentaciones con la comida. Para aumentar las probabilidades de tomar decisiones saludables, Johnson ofrece los siguientes consejos:

  • Almacene los alimentos no saludables fuera de la vista. Ponga esos alimentos en un armario o en un contenedor que no sea trasparente. Deje un bol con fruta en la encimera en lugar de un frasco con galletas.
  • Compre porciones más pequeñas o que estén envasadas de forma individual. En lugar de comprar medio galón (casi dos litros) de helado, compre helados con pocas calorías y envasados individualmente.
  • Límpiese los dientes inmediatamente después de comer. Tener un aliento fresco con olor a menta hará que sea menos tentador que coma algún capricho.
  • Compre chicles sin azúcar. El dulzor de mascar chicle puede calmar las ansias de comer alimentos con azúcar o con más calorías.
  • No se exceda. Si cede a la tentación, hágalo con moderación. Tome una porción pequeña y comparta el resto con alguien, o guárdelo.

22/11/16

Combatir la obesidad y no al obeso

Combatir la obesidad y no al obeso

A pesar de los avances científicos, persiste la idea de que quien la sufre tiene la culpa por falta de voluntad.

clarin.com

Si hay algo de lo que no tenemos dudas es que prevenir es siempre mejor que curar. En obesidad el problema radica en encontrar el equilibrio. Pues toda vez que se intenta concientizar a la gente de que el exceso de peso es problemático para la salud, simultáneamente se corre el riesgo de alimentar el estigma existente ya hacia el obeso. Esto sucede porque el razonamiento detrás es el siguiente: dado que es malo portar grasa en exceso, aquellos que lo padecen son los únicos culpables de lo que les sucede. Cada vez que se anuncia la peligrosidad de ser obeso, quizás se esté alimentando a las fieras. El problema es que quien discrimina no toma en cuenta las consecuencias que su actitud puede desencadenar: depresión, estrés, baja autoestima, desesperanza que, a su vez, provocan más obesidad.

A pesar de los avances científicos, lamentablemente persiste la idea de que el obeso tiene la culpa de lo que padece y de que esa culpa se visibiliza en falta de fuerza de voluntad. Es frecuente escuchar que un profesional le informa a un paciente que debe perder 30 kilos y regresar para una intervención quirúgica como si se tratara de un cambio de coloración de cabello en una peluquería pagando por ese servicio una tarde cualquiera. Subyace detrás de esta liviana prescripción la errónea idea de que la obesidad es un problema que sólo depende de la decisión y del control personal.

El punto es que nadie quiere ser obeso. Desde este paradigma estigmatizante se deja al individuo obeso solo con su problemática.

Ha llegado el momento de tomar conciencia de que el entorno construido por la cultura genera la obesidad en las personas predispuestas. Nuestros genes no han cambiado desde la década de los 80 cuando se detecta la epidemia de obesidad. El medio impacta desde diferentes factores como el estrés, las barreras al movimiento, las porciones exageradas de alimentos, el costo de los alimentos más saludables. Y desde esta complejidaddispara una respuesta especial en algunos individuos.

La ciencia ya ha mostrado suficiente evidencia de que la obesidad es un desorden neurocognitivo y metabólico. En el primer caso nos referimos a que las personas que padecen esta enfermedad poseen modelos de afrontamiento o de comportamiento particulares, aunque modificables en su mayoría. En el segundo, se trata de alteraciones del metabolismo de las grasas y los hidratos, que confieren mayor riesgo de diabetes, enfermedad cardiovascular y algunos tipos de cáncer. Hago un llamado a gestionar acciones para combatir a la obesidad y no al obeso. Para ello lo primero será instalar en la agenda pública a la obesidad como problemática compleja. Luego será cuestión de trabajar el comportamientode las personas obesas, pero modificando simultáneamente un medio y una cultura obesogénicos que entre todos hemos construido.